9p (2).jpg

Terapia de Bosque
El arte de Shinrin-Yoku

La Terapia de Bosque o “Baño de Bosque” es una experiencia de inmersión en la naturaleza que tiene el objetivo de apoyar la salud y el bienestar de los participantes y restaurar nuestra relación con el mundo natural.

 

Consta de una caminata segura, lenta y relajada de aproximadamente 3 horas, abarcando una distancia corta (no más de medio kilómetro), en donde el guía facilita una serie de invitaciones sensoriales para bajar el ritmo de la mente y el cuerpo, despertar los sentidos, estar presentes e interactuar de una manera más profunda con el entorno natural.

La terapia de Bosque es una actividad muy inclusiva y culturalmente neutral, no se requiere de experiencia previa ni algún conocimiento específico. Esta práctica cuenta con un amplio respaldo científico que demuestra los múltiples beneficios para la salud física, mental y emocional de estar inmersos en la naturaleza.

                              

      

"En cada paseo por la naturaleza uno recibe mucho más de lo que busca"

Beneficios para la Salud

Al bajar el ritmo, relajarnos y estar presentes, le ofrecemos a nuestro cuerpo, mente y corazón un merecido descanso del estrés y ajetreo cotidiano. Múltiples estudios científicos demuestran que estar en la naturaleza ayuda a regular el sistema nervioso y la presión arterial, fortalece el sistema inmunológico, reduce los niveles de cortisol (hormona del estrés) e incrementa nuestra capacidad de atención, memoria y creatividad.

Con la práctica constante, la Terapia de Bosque ayuda a mitigar la causa principal de muchas enfermedades: el estrés. El estrés crónico está relacionado con depresión, ansiedad, migrañas, diabetes, alergias, obesidad, etc. Es por esto que muchos profesionales de la salud recomiendan la Terapia de Bosque como una forma de medicina preventiva y para restablecer la salud del cuerpo y la mente.

 

Encuentre            algunos de los estudios internacionales.

La Terapia de Bosque no es un proceso extractivo en donde tratamos al bosque como un “recurso” para el bienestar humano. Es más bien una práctica en la que cultivamos una relación de amor, reciprocidad y conexión profunda con la naturaleza y todos sus seres. Es en esa relación/interacción  que ocurre la sanación, al darnos cuenta de que no estamos separados, sino que somos también el árbol, el río, la piedra, el viento, la mariposa…



 

Origen:  Shinrin -Yoku

 La Terapia de Bosque está inspirada en la práctica japonesa de Shinrin-Yoku, que se traduce literalmente como “baño de bosque”.  En la década de los 80´s, Japón tuvo un auge en la economía basada en el boom tecnológico y una migración masiva del campo a las ciudades. La población, cada vez más separada de los entornos naturales y pasando más tiempo en oficinas, frente a pantallas, con luz artificial, en largas y estresantes jornadas laborales, empezó a sufrir un incremento en enfermedades autoinmunes, cáncer y problemas cardiacos.

El gobierno Japonés inició varios proyectos para estimular visitas a los bosques como medicina preventiva y en múltiples estudios encontraron gran cantidad de beneficios para la salud física, mental y emocional de las personas. Hoy en día, hay más de 60 senderos certificados para la práctica de Shinrin-Yoku en Japón y millones lo practican anualmente.

 "El arte de Shinrin Yoku es el arte de conectar con la naturaleza a través de los sentidos"

 ¿Qué haremos?

Estaremos compartiendo durante 3 horas, recorriendo una distancia corta (menos de medio km). A diferencia de una caminata guiada de historia natural o un tour, la Terapia de Bosque es más un paseo lento y relajado, durante el cual vamos despertando los sentidos y entrando en el presente para lograr una conexión más profunda y sensorial con el entorno natural del bosque.

¿Qué se necesita?

Algunas cosas básicas para estar cómodos en el bosque: ropa adecuada según el clima, zapatos cerrados, agua, gorra o bloqueador solar, etc.

No se requieren habilidades físicas especiales, cierto conocimiento o experiencia previa en prácticas similares.

Lo más importante es la intención de vivir plenamente ese  momento y tener el corazón abierto para compartir con el bosque y los seres que nos acompañan.